El otro día me sorprendí...
Ciudades importantes de nuestro país siguen celebrando sus fiestas patronales como antaño, y continunan practicando tradiciones que las hacen asemejarse más a pequeños pueblos que a lo que verdaderamente son, ciudades.
La semana pasada se celebraron las Santas de Mataró (Mataró, ciudad a 30 Km de Barcelona);muchos de mis amigos son de esta pequeña ciudad costera y fui a celebrar con ellos sus fiestas patronales.
El viernes pasado se celebró la "riuxada", una fiesta en la que mientras se baila al ritmo de una orquesta te bañan a manguerazo limpio. Después de la sesión (que dura unas cuantas horas), la tradición manda ir a la playa y pegarte un baño. Una vez sequito y cambiado de ropa (y aqui viene lo sosprendente)puedes ir por el centro de la ciudad en busca de tu desayuno. ¿Quién te regala el desayuno? las señoras mayores de la ciudad ponen unas mesas en las puertas de sus casa con café, leche, bollos...
Esto sería normal si de un pueblo se tratara pero no es usual en una ciudad de 120.000 habitantes.
jueves, 31 de julio de 2008
miércoles, 30 de julio de 2008
Unos pantalones
Hace unas semanas unas de mis estudiantes llevó un pantalón a arreglar a una de esas tiendas de arreglos que proliferan en las grandes ciudades y que a menudo estropean en lugar de arreglar.
La cuestión es qeue hace unos días le robaron el bolso en el que llevaba el resguardo de arreglo y por consiguiente el papel que demostraba que el pantalón que estaba siendo arreglado era suyo. Ayer decidida a que la señora modista entendiera la situación, entró en la tienda y le explicó toda la historia dejando alto y claro su buen manejo en el idioma de Cervantes; le regaló a la señora con detalles sobre la prenda que iba a buscar: color, talla, marca (extranjera), tipo de arreglo, precio del arreglo... La señora le preguntó el nombre y al ver que el nombre que había en el ordenador no coincidía con el nombre que mi estudiante daba; le negó toda posibilidad de conseguir su pantalón (en ningún momomneto la señora pensó en que posiblemente en el momento de introducir los datos, se pudo equivocar).
La cuestión es que esta mañana me he propuesto conseguirle los pantalones, así que la he acompañado y después de remover tierra y cielo, llamar a la encargada principal, deja mi número de DNI y otros quilombos... he conseguido los pantalones.
La señora al ver mi fluente español me ha dicho:
- Lo siento pero no podía darle los pantalones a ella porque hace una semana me robó una extranjera y como comprenderás no me puedo fiar.
A la que yo he dicho:
- Señora ese es su problema, que mete a todo el mundo en el mismo saco... en mi lengua que es la suya también a eso se le llama xenofobia.
Un largo silencio
La cuestión es qeue hace unos días le robaron el bolso en el que llevaba el resguardo de arreglo y por consiguiente el papel que demostraba que el pantalón que estaba siendo arreglado era suyo. Ayer decidida a que la señora modista entendiera la situación, entró en la tienda y le explicó toda la historia dejando alto y claro su buen manejo en el idioma de Cervantes; le regaló a la señora con detalles sobre la prenda que iba a buscar: color, talla, marca (extranjera), tipo de arreglo, precio del arreglo... La señora le preguntó el nombre y al ver que el nombre que había en el ordenador no coincidía con el nombre que mi estudiante daba; le negó toda posibilidad de conseguir su pantalón (en ningún momomneto la señora pensó en que posiblemente en el momento de introducir los datos, se pudo equivocar).
La cuestión es que esta mañana me he propuesto conseguirle los pantalones, así que la he acompañado y después de remover tierra y cielo, llamar a la encargada principal, deja mi número de DNI y otros quilombos... he conseguido los pantalones.
La señora al ver mi fluente español me ha dicho:
- Lo siento pero no podía darle los pantalones a ella porque hace una semana me robó una extranjera y como comprenderás no me puedo fiar.
A la que yo he dicho:
- Señora ese es su problema, que mete a todo el mundo en el mismo saco... en mi lengua que es la suya también a eso se le llama xenofobia.
Un largo silencio
Un punto y seguido
El miedo a la página en blanco; en mi caso el sentir que no se dice nada, que no se llega, que escribir es una pérdida de tiempo... un punto y a parte con la ilusión de que el transcurso de los días haga aflorar de nuevo las ideas, las palabras.
Punto y seguido. Hoy día 29 de julio y un año después de empezar en el mundo bloguero, vuelvo a iniciar el relato.
Punto y seguido...
Punto y seguido. Hoy día 29 de julio y un año después de empezar en el mundo bloguero, vuelvo a iniciar el relato.
Punto y seguido...
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